Testimoniales
Mary
¡Hola! Mi nombre es Mary Mederios. Tengo 62 años de edad. Quisiera contarles una historia de la vida real. Una historia sobre mí.
Mi problema comenzó cuando tenía 16 años. El automóvil que conducía fue golpeado por detrás en el alto. Cuando tenía 17 años, tuvé mi primer cirugía de espalda. Tenía un disco herniado en la parte baja de mi columna vertebral. Le dijeron a mis padres que tenía dos opciones: vivir con el dolor y aceptar el empeoramiento, o tener cirugía y acceptar el riesgo de estar en silla de ruedas el resto de mi vida. Elegí la cirugía; sin embargo, nunca me dejó limitada a una silla de ruedas. La cirugía alivió la mayor parte del dolor, y fui capaz de continuar viviendo con dolor que quedó. Más adelante en mi vida, sufrí cuatro accidentes más donde mi automovil fue golpeado por detrás. Una vez más, fui con doctores para reparar mi espalda. Todas las cirugías que siguieron incluyeron fusiones al hueso y reparación de disco. Después de cada cirugía, permanecí con dolor severo. Al regrese a ver a los doctores, me dijeron que “el dolor estaba todo en mi mente, lidie con el.” Y así lo hice.
Mi problema empeoró. Yo tenía dolor todo el día y noche y no podía pararme por más que 5 - 10 minutos después de dormir o de estar sentada. A veces me caía. Para este tiempo me había mudado a Texas. Cuando mis caídas se volvieron frecuentes, dijé algo a mi médico familiar. Él me dio el nombre del Dr. Richard Francis y yo hicé una cita.
Cuando fui a ver al Dr. Francis, yo estaba decidida (después de seis cirugías) a no tener más cirugías. Conté mi historia de todas las cirugías anteriores. Dr. Francis me examinó, me mandó a hacer exámenes de MRI, CT y una cierta clase de prueba del nervio para ver si las fusiones [anteriores] habían tomado. Apareció que ellos no habían fusionado, y que tenía daño en los nervios.
Cuando volví para ver al Dr. Francis por los resultados, él me miró directo a los ojos (tome en cuenta que no quisé tener más cirugía) y me dijó “le garantizo que puedo ayudarle si le hago cirugía.” Yo confié en él y él tenía razón. La cirugía fue hecha el 20 de septiembre del 2006, y - 22 años después de mí última cirugía - tengo alivio de mi dolor.
Ahora rara vez tengo dolor y el poco dolor que siento no es causado por mi espalda. Es porque por 22 años, caminé con cojera, causando un encogimiento de los ligamentos, los tendones, etc. en la pierna [que] ayuda a caminar. La columna vertebral consiste en una médula espinal y un paquete de nervios. Este paquete se deslizó con las vértebras L5 y S1, cortando los extremos de los nervios.
Solamente dos semanas después de mi cirugía me paro derecha, me siento derecha y camino con pasos más largos (no pasitos del bebé) y a un paso más rápido. El dolor que tengo es el resultado de favorecer mi pierna. Mis músculos, ligamentos y cualquier otra cosa que mueven las piernas se habían contraído y ahora se deben estirar de nuevo a una posición normal.
¿Estoy alegre de haber tenido la cirugía? ¿Lo haría otra vez? SÍ, PERO SOLAMENTE SI EL DR. FRANCIS ESTUVIERA DE ACUERDO EN SER MI CIRUJANO.
¡Gracias Dr. Francis!
Mary Medeiros







